Hace unos días ya, estábamos quedándonos en casa de Romo en Buenos Aires (amiga, te debo un millón!!), y después de saludar a varios amigos y parientes finalmente llegó el momento de partir a Ezeiza y tomar el avión. Ya en el aeropuerto nos encontramos con varios compañeros de viaje, cordobeses todos y nuevos amigos. Obviamente estábamos todos super nerviosos pero también muy contentos. Finalmente subimos al avión y encaramos rumbo a lo desconocido.
| De Llegando a New Zealand |
Respecto del viaje, por mi parte no fue tan difícil como esperaba, ya que estaba muy cansada y dormí bastante y además en el avión había bastante aire fresco, así que no me ganó la claustrofobia. Una vez que aterrizamos llegó todo el tema de pasar migraciones y los papeleríos correspondientes. Por alguna razón a todos los que teníamos Working Holiday Visa nos demoraron como 20 minutos para dejarnos pasar! En ese momento medio que nos asustamos un poco, je je. Por suerte estaba todo bien y todos logramos pasar los controles ;). Nuestro viaje recién estaba empezando!!
| De Llegando a New Zealand |
Desde hacía varios días habíamos contactado con una neocelandesa que nos iba a alquilar una habitación en su casa en la ciudad de Tauranga, a 200km de Auckland. Ella y su marido fueron y son más que amables con nosotros. Nos buscaron directo desde el aeropuerto y nos acompañaron a hacer un montón de trámites necesarios para moverse en el país (el IRD, la cuenta de banco). Nos tuvieron mucha paciencia y luego nos trajeron a nuestro nuevo hogar. De camino paramos en varios lugares tan hermosos como la vista puede aguantar.
| De Llegando a New Zealand |
Como llegamos a algo así como el futuro (estamos 16 horas adelante que en Argentina!), nos tomamos viernes, sábado y domingo para conocer y adaptarnos, y luego el lunes buscaremos trabajo, je je. Ayer y hoy dimos unas vueltas conociendo la cuidad. Como les comentaba anteriormente, uno ve las fotografías por internet y no llega a imaginar que un lugar así de hermoso sea real. ¿Que exagero piensan? Pues la verdad que yo creo que no. El aire es muy puro y hay árboles y plantas por todos lados. Hay tantas, pero tantas flores que me pezqué tremenda alergia!! XD. Hay cientos de aves y pájaros que vuelan y se asientan muy cerca de uno sin tener miedo a nada. En la playa la arena es blanca y super suave, y el agua del mar es de color celeste claro.
| De Llegando a New Zealand |
Los autos frenan cuando uno cruza por la esquina en vez de tratar de pasarte por encima. Las manzanas, las peras, los tomates son más chiquitos y sabrosos. En los fast food venden “fish and chips” (pescado rebozado con papas fritas), que es lo más delicioso que he probado en un shopping (podría vivir comiendo eso!). Los días son mucho más frescos, la temperatura máxima está alrededor de los 20 grados. Es gracioso porque Olive se queja de que siente mucho calor, cuando yo la mayoría del tiempo pienso que está lindo o incluso un poco fresco.
| De Llegando a New Zealand |
Sé que hemos estado muy poco tiempo aún, pero por el momento puedo decirles que estoy muy feliz, y que siento que todo esfuerzo vale la pena. Cada segundo en este lugar es mágico.
Tengo muchas cosas más para decir, pero no quiero atorarlos con un millón de palabras a la vez! Espero preguntas si quieren saber más.
Gracias por leerme. Los espero en el paraíso.